Actividad física y cáncer en Andalucía: prevención y recuperación a través del deporte (PAPEF)
- COLEF Andalucía

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La actividad física y el deporte son herramientas clave en la prevención del cáncer y en la mejora de la calidad de vida de las personas que afrontan esta enfermedad. En Andalucía, donde el envejecimiento de la población y los hábitos de vida influyen directamente en la salud, fomentar el ejercicio regular se convierte en una prioridad de salud pública.

Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, desde PAPEF Andalucía se pone el foco en la importancia de promover estilos de vida activos como parte esencial de la prevención y del acompañamiento durante los tratamientos oncológicos.
Prevención del cáncer a través de la actividad física en Andalucía
Diversos estudios confirman que mantener un estilo de vida activo reduce el riesgo de padecer distintos tipos de cáncer, como el de mama, colon o pulmón. En Andalucía, donde el sedentarismo sigue siendo un factor de riesgo relevante, la práctica regular de ejercicio físico contribuye a mejorar la salud de la población y a reducir la incidencia de enfermedades crónicas.
La actividad física ayuda a controlar el peso corporal, regula los niveles hormonales y mejora la respuesta del sistema inmunológico. Además, favorece la reducción de la inflamación crónica, uno de los procesos relacionados con el desarrollo tumoral. Actividades cotidianas como caminar, realizar ejercicio al aire libre, montar en bicicleta o participar en programas de actividad física comunitarios son opciones accesibles para la mayoría de la población andaluza.
El deporte durante el tratamiento oncológico
Durante los tratamientos contra el cáncer, muchas personas experimentan fatiga, pérdida de fuerza y disminución de la capacidad funcional. En este contexto, la actividad física adaptada se ha demostrado segura y beneficiosa, siempre que esté supervisada por profesionales sanitarios.
El ejercicio durante el proceso oncológico ayuda a reducir el cansancio, mejora la movilidad y contribuye a mantener la autonomía personal. En Andalucía, cada vez son más los programas de promoción de la actividad física dirigidos a personas con enfermedades crónicas, que buscan integrar el movimiento como parte del cuidado integral.
Beneficios emocionales y sociales del ejercicio
La práctica de actividad física no solo aporta beneficios físicos, sino también emocionales y sociales. El ejercicio regular ayuda a reducir la ansiedad y la depresión asociadas al diagnóstico de cáncer, mejora el estado de ánimo y favorece el descanso. Además, participar en actividades grupales promueve la socialización y el apoyo mutuo, elementos clave para el bienestar emocional.
Recuperación y calidad de vida tras el cáncer
Una vez finalizados los tratamientos, el deporte sigue siendo un aliado fundamental en la recuperación. Mantener una rutina de actividad física ayuda a prevenir recaídas, reducir el riesgo de otras patologías y mejorar la calidad de vida de las personas supervivientes de cáncer en Andalucía.
Fomentar hábitos saludables a largo plazo es esencial para construir una sociedad más activa y consciente de la importancia del autocuidado.
Actividad física como estrategia de salud pública en Andalucía
Promover la actividad física es una de las estrategias más eficaces para mejorar la salud de la población andaluza. Impulsar programas accesibles, adaptados a diferentes edades y condiciones físicas, y concienciar sobre los beneficios del ejercicio es clave en la lucha contra el cáncer. En el Día Mundial contra el Cáncer, nuestro mensaje es claro: moverse es salud. Apostar por la actividad física en Andalucía es apostar por la prevención, la recuperación y un futuro más saludable.
Fuente: Red PAPEF









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